lunes, 4 de julio de 2016

4 DE JULIO, LA GRAN REVOLUCIÓN


Por Andrés Pascual

Maximiliano Robespierre, el abogado con el que se identifica el período negro de la Revolución Francesa de 1789, conocido como el Terror, y a él el mismo como El Incorruptible, fue un hombre amargado, cargado de odio contra el orden social establecido; odio que alcanzaba al propio pueblo francés porque nadie le consideraba "importante"...

Sus complejos se canalizaron mediante la aplicación de la pena de muerte con carácter bestial a través de la guillotina y fallados por lo que se conoció como el Ministerio de Sanidad Pública. Desde su cargo de líder del Partido Jacobino, ordenó asesinar a decenas de miles en nombre de la Revolución, hasta que ese diabólico experimento reclamó su propia vida de igual forma como había hecho con sus enemigos de Partido, después de un intento de suicidio fallido.

El Lenin de la criminal Revolución de Octubre no le perdono ni a las clases vivas ni a la nobleza rusas su existencia, a partir de un complejo de inferioridad basado en su propia incapacidad para dirigir la herencia familiar, que llevó a la ruina. Una vez en el poder, el robo de la propiedad privada, la mentira generalizada como institución y la represión y el crimen contra los disidentes y los opositores hicieron la historia. 


Fidel Castro, un pandillero, ladrón y asesino que, todavía, desde su lecho de casi muerto continúa siéndolo, cuya personalidad típica de dictador-tirano, está configurada por detalles de todas las personalidades negativas y negras de la historia de las revoluciones antiguas o de reciente edición: odia a su pueblo y, como Lenin y Robespierre, ha impuesto su liderazgo basado en el miedo, el oportunismo absoluto y en la represión en los más altos niveles que la aberración pueda concebir.

Los generales mejicanos crearon una nueva clase de poder y explotación sobre las cenizas de "su revolución", que, para muchos investigadores del proceso o es desconocida o poco entendida y hasta un partido político, el PRI, nació con el apoyo de aquellos militares; a través del tiempo, lograron "limpiar" el camino de opositores "peligrosos" y la llamada "Guerra de los Cristeros", en 1926, enfiló hacia las alturas que habían concebido.

Hasta hace poco desarrolló como una dictadura de grupo hereditaria fuera del poder, pero con mucha influencia tras bambalinas y, poco a poco, con muchos tropiezos, Méjico batalla contra el fantasma de la perniciosa Revolución.

A pesar de su gestión imperial, Napoleón Bonaparte fue mas revolucionario en el sentido positivo que todas las revoluciones que mencioné antes y no solo para Francia: Napoleón abrió los canales de desarrollo del capitalismo en Europa y amplió, tomados de la cartilla de 1789, muchísimas leyes y aplicaciones de estas de verdadero beneficio social, tanto para hombres como para mujeres.

Malditas debería ser el calificativo de la Revolución de Octubre y la de Fidel Castro; malditas deberían llamarse todas las de corte comunista, incluso izquierdistas, que hayan sido o que estén por aparecer...Ninguna se levanta con las consignas de la Revolución Francesa del siglo XVIII, aquello de IGUALDAD, LIBERTAD Y FRATERNIDAD que tanto ha influido en el mundo moderno...

No, "la clase dirigente", nacida en el seno del triunfo de las revoluciones comunistas o solapadas es la reacción internacional a grado extremo; antítesis, sobre todo, de lo que pregonan previamente en sus plataformas políticas. En estas revoluciones el único valor de igualdad está dado en que "unos son más iguales que otros": una clase nueva y poderosa, la dirigente, y una mayoría miserable sin derecho ni a réplica utilizada como esclava en el sentido exacto del término, en función de la gestión devastadora de esos "cambios".
 
Hace la friolera de 232 años, a la rebelión contra Inglaterra que provocó la victoria de las 13 colonias originarias de la gran nación americana del Norte, la colofonó, de manera soberbia y magnifica, la Declaración de Independencia en 1776. Fueron las ideas de George Washington, Thomas Jefferson, Franklin, Adams...once años después, con base en la Declaración, la Constitución de Estados Unidos que, con el paso del tiempo, admitiría también 27 enmiendas. 


El contenido de la Declaración de Independencia no se impuso; sino se sometió a aprobación de 56 copatrocinadores, representantes del espectro social nacional. Entre aquellos 24 abogados, 11 comerciantes y 9 administradores de propiedades agrarias. Eran hombres exitosos con idea de lo que querían como futuro para ellos, sus descendencias y el pueblo en general.

Entre este grupo de verdaderos revolucionarios no había ni timoratos, ni amargados, ni acomplejados que pudieran concebirse virtuales dictadores de ocasión y la renuencia de Washington a reelegirse fue un gesto magnífico y magnánimo, símbolo de cómo sería esta nación hasta el día de hoy...

Estados Unidos de América ha visto rodar la cabeza de 8 imperios y ellos, cada día, se fortalecen más bajo la consigna del Sueño Americano para todos, lamentablemente amezado hoy por la reaccioón totalitaria anti-americana y traidora.

La democracia es la única posibilidad de superar el odio y la guerra entre estados y este país es la principal bandera de tal postulado.

Estados Unidos ha demostrado con el tiempo que ha sido y es la rica nación en que la libertad, la tolerancia y la fiabilidad político-económica están por encima del poder personal o de grupo político. Todo gracias a los patriotas que, este pasado 4 de julio, cumplieron 232 años en la configuración de la única y verdadera revolución socio-político-económica que el mundo hay conocido.

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