lunes, 16 de julio de 2018

NOCTURNO, EL PROGRAMA QUE EVOLUCIONÓ A CONTESTATARIO


Por Andrés Pascual

Su primer locutor fue el pinareño Julio Capote, que emigró a Venezuela en 1968, donde alcanzó el éxito absoluto junto a una de sus hijas. A partir de Julio, las voces se buscaron lo más parecidas posibles a la del iniciador: Juan José González Ramos o Pastor Felipe…por ejemplo.

En 1965, el Ministerio de Cultura envió, en “viaje de buena voluntad” a Francia, a un grupo de los mejores cantantes y agrupaciones que quedaban en Cuba con el nombre de “Music Hall Cubano”; el espectáculo, en forma de revista, se presentó en el famoso Olimpia de la capital gala y siguió su gira por los países del Pacto de Varsovia: Pello el Afrokán y su orquesta, a la que se refirió un agudo cronista musical francés así, “…el espectáculo de tambores fue opacado por el sonido al garete de las más desafinadas trompetas que jamás soplaron en este país”, la Aragón, Los Zafiros, José Antonio Méndez…parte de la mercancía también.

Lo positivo fue el encuentro de la música cubana con la balada francesa e italiana, que se conocía subrepticia y extraoficialmente desde 1966, entonces Georgia Gálvez, Luisa Maria Güell, Elena, Pilar Moragues, Los Meme, Danny Puga, Regino Tellechea y otros, se encargarían de difundirla e imponerla en un desliz de la férrea censura de la época.

Antes que Nocturno Sorpresa Musical, conducido por Agustín “Chucho” Herrera, dedicado a un público más amplio que la juventud, en el que se difundía sólo a cubanos solistas y agrupaciones bailables de éxito como Neno González y Aragón; su tema musical fue “Una casita portuguesa”, instrumental por Frank Pourcell, que cambió en 1967 a “Mi verdad”, también instrumental, por Paul Muriat. Sorpresa modifico su programación a totalmente juvenil con participación internacional a mediados de 1967.

Pero Nocturno nació para 30 minutos de programación con un poema, una canción y el tema “La muchacha de la valija”, instrumental por Fausto Papetti (foto), de la película homónima de 1966 por Claudia Cardinale; también con participación cubana y alguna internacional: Elena, Luisa María, Georgia, los Meme o Felipe Dulzaides, y la música de Legrand para Los Paraguas de Cherburgo; o Renata, Herve Vilar, Daniel Velásquez o Giancarlo Guardabassi. 

Durante 1967 entraron los ingleses: The Animals, programados antes que The Beatles, con “Sky Pillow”. Los de Liverpool se oyeron en Nocturno por primera vez con ¡Hello, Good Bye! A mediados de año.

Enrique Guzmán se oyó en Cuba desde 1960 con los Rebeldes del Rock (¿o Los Locos del Ritmo?); después, a partir de 1965, además Cesar Costa, Alberto Vázquez y Palito Ortega. Sandro fue escuchado por primera vez en Sorpresa con “Así”, en 1969, y Salome, Marisol, Los Ángeles Negros, Los Módulos, Lito Nebia y Los Gatos o Los Apson de Méjico.

En 1966, Rosita Fornés cantó con Eddy Gaytán “Ninguno me puede juzgar”, de Tony Dallara, cantante italiano de 1959-60, que se escuchó al año siguiente por radio en “Una noche en Palma de Mallorca” y “Margarita”; gracias a Rosita se escuchó por primera vez, en 1967, "La Chica Ye-Ye", éxito de la española Concha Velasco.

 “Sabor a Sal” a finales de 1966 por el ex futbolista español José Guardiola; Rafael inauguró su etapa radial en Cuba con “Yo soy aquel” a mediados de 1966; Luisa Maria estreno para Cuba “No tengo edad”, premio 1965 de Gigiola Cinquietti en San Remo y el éxito de Aznavour “Y por tanto”; pero lo mejor de ella fue “Canto al Amor”.

De Rita Pavone, en 1967, “A mi edad”, tema musical de uno de los cuentos del filme italiano de 1962, visto en Cuba en 1967, “Rogopag”; Donatella Moretti, fuente de adaptación para Luisa María y “Te veo marchar”; Renata deslumbro con “Abrázame fuerte”, pero yo preferí la versión de Martha Strada; Jimmy Fontana con “Un mundo”; “Una casa en la cima del mundo”, italiana, la cantaron varios en Cuba; Gianni Morandi le presto en 1967 a Jorge País “A que tu mamá ahora te mande” y el italianito debutó en radio con “Orgullo” y “No soy digno de ti”, versiones en español, en 1968 y 1967.

En 1968 Nicola de Bari con “Giramondo” y “Si yo te hablara de mi”. El dúo Dinámico, Los Mustangs, Los Salvajes, Los Doble Cero… a partir de 1967. En 1968 los Rocking Devils, los Yaquis o los Johnny Jet, de México. 

Manzanero a finales de 1967 y Angélica María en 1969; José José y Camilo Sesto en 1970 y 1971. Serrat y Alberto Cortez en 1969 ambos; pero a Los 5 Latinos y “En un Rincón del Alma”, Nocturno en 1968, también los Javaloyas y la Fórmula 5ta, o Los Pasos, Los Sirex, Los Ángeles y Los Diablos.

A mediados también de 1967 y por la influencia de Nocturno y de Sorpresa nació, en las voces de Mariana Ramírez Corria y de Manolo Ribeiro, Festival, en la usurpada CMQ, rebautizada por la horda Radio Liberación, a las tres de la tarde y una hora de duración, que después pasaron al horario de las 6 de la tarde. Este programa fue el que más difundió la música anglo y dio a conocer a muchos grupos desde su inicio, y The Herman Hermits inauguraron el espacio con su éxito “No milk today”, titulado en Cuba “Todo cambió”. 

Incluso en 1969, hacían “manos a manos” entre The Beatles contra The Rolling Stones, o contra The Monkees, The Hollies, Spencer Davis group, Dave Clark 5, Mammas and Pappas, Los Bravos, los Brincos (escuchados en Cuba mas de un ano después de la separación del primer grupo), Juan y Junior, presentados primero como los Brincos con la canción “La caza” en 1968, después de un año de separado el dúo también.

Después de 1971, por obra y gracia de la reaplicación de “las palabras a los intelectuales, en el discurso de clausura del 1er. Congreso Nacional de Educación y por la evidente influencia que tuvieron Varadero 67 y 70 en la juventud; además de los programas como Nocturno, se inicio otra censura contra la música foránea (en ingles y en español), con el objetivo de imponer a la Nueva Trova como única alternativa musical juvenil y contra el cine capitalista europeo, considerado “de tesis”, muy visto en la Isla por los jóvenes universitarios durante finales de los 60’s; a través de películas de Rene Clement, Agnes Varda o su esposo Jacques Demy, Antonioni, Lellouch, Passolinni, De Sica, Saura, Fellini…contribuyente a que la juventud, rebelde absoluta y con buena causa, rechazara toda la música en español injustamente y también el pésimo cine cubano y soviético llamado “de realismo socialista”.

La censura de los 60’s contribuyó al ¿éxito? fabricado e impuesto, al no existir posibilidades de alternativa, de agrupaciones cubanas de baile como Neno González, Ritmo Oriental, el Afrokán, incluso de la demanda extraordinaria de Aragón, que no pudo reactivar con efectividad su viejo truco de versionar la música POP como habían hecho con el couple de La Violetera, con los éxitos de Pedrito Rico o con Los 5 Latinos durante los 50’s y los Zafiros, fenómeno debido a la imposbilidad de elección musical.

Una vez que entraron en acción los músicos y los cantantes del POP internacional, salieron los músicos y agrupaciones cubanas, tradicional bailable o popular, de los programas que habían contribuido a alargar el momento de sus despedidas de los hit parades cubanos capitulo juvenil; es decir, de Nocturno, de Sorpresa, de Programa D, de Festival…

Quedaba el virulento mensaje de una trova llamada “nueva”, en realidad mas vieja que la música de Sindo Garay por su total escasez de “alma y sentimiento", verdadero compromiso político contra la buena voluntad patriótica, que nunca protestó por algo positivo para el país y que, desde que nació, lo hizo comprometida con lo peor de la sociedad cubana en toda su historia.

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