jueves, 22 de octubre de 2020

MARIELA LA PAREJERA

Por Esteban Fernandez, 


Últimamente existe la creencia  generalizada de que Mariela Castro Espín  es la princesa de Cuba. Bueno, que se lo crea, siempre y cuando ande bien alejada de Punto Cero. 

Mariela es una payasita,  que si se lanza en la más ligera impertinencia con la santera mayor,  pasa tremendo susto en menos de lo que canta un gallo. "Punto Cero" sigue siendo un territorio prohibido para todos los herederos de Raúl y para la población en pleno. 

Si  se le ocurriera acercarse, por lo menos a tres kilometros de la vieja víbora , alguna posta la para  en seco y la baja de esa nube. 

Bastante tuvo que soportar Dalia cuando  a su marido se les ocurrió la peregrina idea de otorgarle el título de "Primera Dama" a Vilma Espín (que nunca lo fue) y ahora quieren endilgarle un título nobiliario a esta plebeya.

En realidad,  la madre tenía mas méritos castristas que la hija porque su acaudalada familia  se gastó un dineral  en contra del gobierno de Batista. 

Vilma estuvo en la Sierra Maestra, se acostó con ambos hermanos Castro, y todavía perdura el rumor de que fue la que delató el paradero- y le costó la vida- de Frank País.  Esta Mariela simplemente se destapó, se tiró para el solar, tras la enfermedad y muerte de su tío y eso le debe caer a Dalia como una patada en el hocico.  

El cranque que Dalia le debe haber dado a su marido fue de altura, aunque  resultaba innecesario,  porque todo el que conocío un poquito al dinosaurio, sabe que cuando escuchaba algo de su sobrina gritaba: "¿Y a la mocosa esta quién le dio vela en este entierro?" 

Yo creo que Fidel apenas la conocía y si se hubiera lanzado corriendo a su encuantro la guardia pretoriana del dictador la hubiera aplastado como si fuera una pizza. Vaya, si hasta a su hija Alina Fernández, le hicieron parecido cuando fue desaforada a su encuentro

Cada vez que veo a Mariela al frente de una comparsa de homosexuales y lesbianas me río imaginando que un día se hubiera envalentonado CUANDO SU TÍO VIVÍA y se hubiera atrevido  a conducirlos a medio kilometro de Punto Cero. Ya al llegar a Jaimanitas,  hasta ella cogería patadas por el trasero.

Que pena para la bruja de Jaimanitas que en el momento en que  comenzaba a cogerle el gusto a aparecer públicamente en algunos lugares, se le murió el monstruo de Marcané y ahora esta bufona le usurpa el puesto  que ella se creyó merecer desde hace un millon de años. Desde el principio de su relación con la bestia, ya ustedes saben que Dalia  tuvo que soportar ser opacada por Celia Sánchez.

Al final de la jornada tiene que aguantar que en el mundo  entero, y dentro de Cuba, consideren a esta mentecata igualada  como la heredera del trono, cuando obviamente Dalia cree firmemente que debe ser ocupado por su hijo preferido,  el medicucho parásito  Antonio Castro. 

Juégueselo  todo al canelo,   que si Joe Biden ganara la presidencia (Dios nos libre de semejante cosa) mejor reciben a Mariela en la Casa Blanca que en la residencia de Dalia Soto del Valle. 

Cada cual puede elevar o rebajar a la hija de Raúl Castro, pero para mí no es mas que una parejera, una atrevida,  un esqueleto rumbero y simplemente una delegada de su padre.

Lo increíble es que la gente le brinda mas atención a ella, en lugar de a  su hermano el tuerto Alejandro, quien en realidad -desde hace mas de cinco años- es el verdadero tirano de Cuba. 

Mariela Castro Espín no es más que "un viento que no rompe blumer"

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