lunes, 5 de octubre de 2020

¿SE REPETIRÁ LA HISTORIA DEL COMUNISMO EN ESTAS ELECCIONES ?

Por Alberto Pérez AMENPER


MIAMI, FL- Si hacemos caso y creemos en las encuestas, las elecciones están decididas, Joe Biden será el presidente electo porque está muy arriba del margen de error, no hay alternativas de derrota   porque todo está decidido.

Pero no creo que esto es una cuestión decidida, lo que vale es la votación no las encuestas y es el pueblo el que decide, no unas llamadas telefónicas al azar que en esta época de redes sociales y tecnología son ya obsoletas. 

Pero vamos a mirar este asunto de lo que está sucediendo en este país, que es lo que vivimos en Cuba, y vamos a aceptar que estamos en la parte final de la fase 2 del plan para la captura de una nación en la estrategia comunista.  Vamos a hacer este ensayo de la imaginación y aceptemos que estas elecciones no interrumpirán las fases de la implantación del comunismo en América porque Joe Biden será electo.

Las fases de la implantación al comunismo, que vimos en Cuba del 1929 al 1959 y de la que hemos sido testigos en Estados Unidos del 1960 al 2020 son como sigue:

1) Desmoralización, (15-20 años de plazo) El objetivo y el propósito es hacer que un país sea inmoral para que no puedan reconocer o creer en la verdad cuando se les presenta.

2) Desestabilización, (2-5 años de plazo) Crear condiciones donde se produzcan los puntos de inflexión para la sociedad degradante.

3) Crisis, Aprovechar las situaciones de desestabilización para apoderarse del poder ("nunca dejes que una crisis se desperdicie") Apoderarse del poder toma varias sub-fases.

4) Normalización, el éxito se logra con la toma del control total del poder/autoridad gobernante y el inicio de un restablecimiento de la estructura de la gobernanza.

La primera fase la hemos vivido en los últimos 20 años, el país se ha desmoralizado y se han logrado implantar leyes como el aborto y el matrimonio homosexual y la imposición de la agenda Gay,  descriminalización de las drogas, cambios en el poder judicial y legislativo.  Esto no son las leyes o los cambios en sí, sino el objetivo final, que es el cambio de la cultura y su terminación centrada en la familia y sus valores morales hasta destruirla , que se completa con el adoctrinamiento en las escuelas, para pensar que el pasado es algo malo y que el futuro será la sociedad perfecta, aspecto que también han logrado implantar en la juventud.

La primera fase facilitó el paso a la segunda . Con esa juventud adoctrinada y la excusa de un racismo sistemático que no existe realmente, ya nada importa. La consigna se lanza y se repite por los medios controlados, y pasa a ser verdad relativa. A esto sumanos la crisis de salud causada por la pandemia y el estímulo de actos vandálicos callejeros para la desestabilización.  Continuando la segunda fase, se crea un gobierno no comunista, si es posible por elecciones más o menos libres, usando una figura no radical, ya fuera el magistrado Urrutia en Cuba, el social demócrata revolucionario Alexander Kerensky en Rusia, o el soñoliento y manejable izquierdista al parecer moderado, Joe Biden en Estados Unidos. 

Una vez formado el gobierno comienzan poco a poco la desestabilización del mismo y por tanto  será más fácil de cambiar, provocando en cada caso la renuncia de la figura transitoria para caer en una especie de  revolución bolchevique. 

En Rusia,  Kerensky fue electo siguiendo la abdicación del Zar Nicholas II en Marzo 2, 1917. Los motines bolcheviques lo sacaron del poder en Octubre del 1917, o sea 8 meses. En Cuba , Urrutia y su gabinete tomaron posesión del gobierno el 2 de Enero de 1959, y se vieron obligados a renunciar en Agosto de 1959. Duró un mes menos que Kerensky y  su gabinete siguió paulatinamente el mismo camino de la cárcel o el exilio con la excepción de Armando Hart.

Me pregunto, ¿Cuánto durará Joe Biden en el poder en caso de que gane en Noviembre 4 ?

Estamos siendo testigos de las etapas finales de este plan y agenda para restablecer el gobierno comunista en la última etapa.  Y no sólo en esta nación, sino en todo el mundo... el inicio de la gobernatura mundial se ve facilitado en y por estos elementos.

Una sociedad desestabilizada buscará la seguridad y renunciará a los derechos, libertades y soberanía para obtenerla. Sin un fundamento moral, como ya a ocurrido en EE UU , el pueblo aceptará argumentos falsos y engañosos para pasar de una posición de control a la de la opresión en la búsqueda de la seguridad. Cuando un nuevo poder entra y trae seguridad con fuerza brutal, inicialmente se verá como una fuerza válida  hasta que se aplique esa misma fuerza para lograr el cumplimiento totalitario de las masas.  Esto no es una suposición, no es nada nuevo, lo que lo hace nuevo es que la mayoría de los norteamericanos no lo han experimentado y los que lo hemos esufrido estamos tan viejos que nos creen seniles y no nos escuchan.

Pero les llegará la tercera etapa en la que habrá una nueva normalidad, será como un sistema  que Estados Unidos o el resto del mundo jamás pensaron experimentar y requerirá una adhesión y cumplimiento completos y totales del nuevo orden orweliano en el que habrá la percepción de seguridad, pero en sí sería la primera etapa de la también nueva opresión.

  De ocurrir este panorama hipotético  entonces no habrá Policía como la concemos hoy sino agencias de represión que tendremos que sufrir y que hará que muchos de los que hoy piden la abolición de la de las fuerzas del orden empiecen a soñar con su regreso. 

Si permitimos que estas hipótesis se conviertan en realidad,  será demasiado tarde, porque la historia se repite, pero lo que pasa con esta historia es que .....no tiene regreso.

 

 

 

 


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