FALSO QUE LOS DEMÓCRATAS GANEN POR EL RECHAZO DE LOS ELECTORES A LOS OPERATIVOS DE INMIGRACIÓN
Por Carlos Carballido La mayoría de los opinólogos de medios y redes sociales repite hasta el cansancio que las políticas agresivas de Trump...
http://www.disidentedigital.com/2026/03/falso-que-los-democratas-ganen-por-el.html
Por Carlos Carballido
El problema no es solo que lo digan.El problema es que muchos se lo creen
Pero la realidad —como casi siempre— va por otro carril.
Más de la mitad de los estadounidenses apoya estas acciones, con matices, sí, pero de forma consistente a lo largo y ancho del país.
La firma Cygnal, una de las encuestadoras con mayor tasa de aciertos en ciclos electorales recientes, consultó a probables votantes de las intermedias de 2026 y encontró algo incómodo para el relato progresista: la mayoría sigue viendo la frontera como un asunto de ley, no de propaganda política.
Un 73 % afirma que entrar ilegalmente a Estados Unidos es, efectivamente, infringir la ley.
Es decir, la gente todavía entiende el significado de la palabra ilegal, por más que los medios intenten maquillarla entre premios Grammy, alfombras rojas y sermones de celebridades.
Los encuestados (margen de error ±3) también respaldan la deportación de personas sin documentos por 61 % frente a 34 %. Casi dos a uno.
El apoyo a la aplicación de la ley migratoria es igual de claro:
54 % quiere que ICE ejecute las leyes federales y proceda a las expulsiones. El 58 % rechaza recortar el presupuesto de la agencia.
Estos resultados NO parecen ser precisamente una rebelión contra la autoridad, sino todo lo contrario.
Casi dos tercios de los probables votantes de todas las tendencias (64 %) consideran que la inmigración ilegal es un problema nacional.
Entre los indecisos la cifra sube a 71 %.
Los republicanos son casi unánimes (97 %), los independientes acompañan (60 %) y los demócratas son el único bloque donde una porción significativa insiste en que el problema, básicamente, “no existe”.
Negar la realidad no la elimina. Solo la convierte en derrota electoral.
Estos datos desmontan la fantasía de que el Senado y el Congreso se perderán por aplicar la ley migratoria.
Estadísticamente no se sostiene. Socialmente tampoco.
Sin embargo, el ecosistema mediático repite la consigna como si fuera un mantra: si lo dicen suficiente, tal vez se vuelva verdad debido a la Propaganda por agotamiento.
No acaban de entender ( demócratas y pseudo conservadores ) que Estados Unidos no es un monolito político, pero tampoco es esa caricatura de país “anti-ICE” que venden las pantallas. La mayoría silenciosa no se deja barrenar ni el cerebro ni sus emociones baratas. Y suele votar con sentido común.
No tengo bola mágica para adivinar noviembre.
Pero si los demócratas apuestan todo a demonizar a ICE, bloquear fondos y amenazar con cierres de gobierno, podrían descubrir que su gran estrategia moral termina siendo un búmeran político.
Uno de esos que no regresa elegante sino que retorna directo a la cara o al saco de heces fecales que cuelga sobre sus cabezas.