FRAUDE SOMALÍ DE MINNESOTA NO ES NUEVO, PARTE DE LA ADMINISTRACIÓN OBAMA. ¿PARA CUÁNDO EL ENJUICIAMIENTO?
Por C Carballido Carlos La prensa y los influencers del patio callan lo que se considera uno de los fraudes a programas de asistencia social...
http://www.disidentedigital.com/2026/03/fraude-somali-de-minnesota-no-es-nuevo.html
Por CCarballido Carlos
Hay indicios de que otros estados están operando de igual manera. Y la administración Trump lamentablemente sigue sin actuar de manera rápida y contundente para que el pueblo americano perciba que hay consecuencias cuando actúas fuera de la ley.
Un fraude de ese tipo no es fortuito ni obra de unos cuantos estafadores de pacotilla. Definitivamente, un esquema de tal magnitud tiene que ser parte de una conspiración a nivel federal y, de acuerdo con las investigaciones preliminares, el fraude a escala industrial de los somalíes en Minnesota tiene su origen en la administración Obama.
Fue su administración la que inundó deliberadamente a ese estado con decenas de miles de refugiados del país africano, creando un enclave dependiente e insular, propicio para la explotación. Fue su política de "equidad" la que paralizó la supervisión. Y son sus herederos políticos, junto a sus operadores mediáticos, quienes ahora intentan desesperadamente ocultar las pruebas.
Con Obama, Minnesota pasó de ser un enclave escandinavo a convertirse en epicentro mundial de la diáspora musulmana somalí. Fue un mandato federal. Entre 2008 y 2016, la administración Obama supervisó la admisión de más de 54.000 refugiados somalíes en Estados Unidos. Pero no los dispersaron por los 50 estados. Se centraron en estados y condados clave, siendo Minnesota el principal receptor.
Para cuando Obama dejó el cargo, Minnesota albergaba la mayor población somalí del país, estimada actualmente en más de 80.000 personas. Esta concentración fue estratégica. Al agrupar a los refugiados en Minneapolis, la maquinaria demócrata creó un bloque de votantes que podía ser aprovechado para las elecciones y un grupo demográfico que exigía enormes desembolsos gubernamentales.
Lo llamaron "diversidad". En realidad, fue ingeniería demográfica que desde entonces recibe toneladas de desembolsos federales enmascarados en planes de servicios a refugiados sin oportunidad de cuestionamientos, porque Obama dejó claro al Departamento de Educación de Minnesota que cualquier cuestionamiento a esta ayuda recibiría la etiqueta de racismo sistémico.
Barack Obama construyó la maquinaria, pero Ilhan Omar es la operadora de este esquema fraudulento. Llegó al poder no a pesar de su radicalismo, sino gracias a la realidad demográfica que Obama creó. Y su huella legislativa está presente en todo este escándalo.
En 2020, al inicio de la pandemia, Omar patrocinó la Ley MEALS. Esta legislación alteró radicalmente las normas de los programas federales de nutrición, permitiendo a los padres recoger comidas sin la presencia de sus hijos y eliminando el requisito de las comidas en grupo.
Aunque se presentó como una medida compasiva, en la práctica eliminó el único mecanismo de verificación con el que contaba el gobierno. Era un cheque en blanco. No es casualidad que el fraude se desatara inmediatamente después de la flexibilización de estas normas.
Al estallar el escándalo, del cual ahora lo tildan como maniobra trumpista, la campaña de la congresista somalí está defendiendo la laxitud de las normas como necesarias para "alimentar a los niños", tergiversando la narrativa para hacerte sentir culpable por cuestionar el robo. Pero el dinero no fue para los niños. Se destinó a condominios de lujo en Nairobi, propiedades frente al mar en Turquía y Porsches en Minneapolis.
Pero hay más. Se sabe que hay una conexión fuerte entre esta red de estafadores y el Partido Demócrata. Estas redes operan bajo nombres asociados a Rose Lake Capital, una firma fundada por Tim Mynett, esposo de Ilhan Omar y asesorada por… el exembajador de Obama en Baréin, el exembajador de Obama en China y el extesorero del Comité Nacional Demócrata.
Así que no estamos en presencia de un simple esquema de corrupción local. Es una operación integrada a nivel federal donde la élite política protege a los soldados rasos que reparten los votos y el dinero.
¿Si todo esto lo he podido descubrir accediendo a datos públicos, cómo es posible que la Administración Trump aún no haya apresado a alguien?
Si, es cierto que ya congelaron estos programas que al final pueden ser reactivadpos por jueces liberales sin embargo... La impunidad sigue, la traición a América es galopante y en este 2026 la caída del Imperio es inminente. Quiera Dios que me equivoque. Pero casi nunca me equivoco y he ahí el problema.