LAS ESTADÍSTICAS NO MIENTEN: LA ECONOMÍA DE TRUMP MEJORÓ, AUNQUE SIGAS CREYENDO LO CONTRARIO
Por Carlos Carballido La prensa se niega a reconocerlo. Los influmierdas de redes, mucho más. Y los ex-trumpistas que viven de remordimiento...
http://www.disidentedigital.com/2026/03/las-estadisticas-no-mienten-la-economia.html
Por Carlos Carballido
La realidad es que nadie quiere aceptar que, de acuerdo con cualquier manual de economía básica, para revertir una inflación desbocada como la que dejó Biden se necesitan al menos 18 meses (un año y medio). Trump aún no ha cumplido siquiera su primer ciclo completo.
Salir de una economía fallida es traumático y se reflejó en una contracción del PBI del 0,6 % en los primeros tres meses. Sin embargo, esos números comenzaron a revertirse, a tal punto que cerraremos 2025 con un crecimiento del 2,8 %, casi un punto porcentual más de lo que preveían los economistas.
Si Trump estuviera haciéndolo mal, ¿esto sería posible? Claro que no. Un despegue económico así en menos de un año es imposible. Así de simple.
Lo que sucede es que, en la economía doméstica, ese avance resulta imperceptible por varios motivos, pero uno de los más graves es el elevado nivel de endeudamiento heredado de la administración pasada, sobre todo en tarjetas de crédito y préstamos con intereses descabellados.
En EE. UU., la deuda familiar promedio ronda los 105 000 dólares combinados (vivienda, autos, estudios universitarios, telefonía de alta gama).
Con semejante nivel de endeudamiento, es difícil percibir cualquier avance económico. Aunque Trump elevara el PBI a dos dígitos, una familia promedio no vería alivio alguno en sus ya miserables vidas financieras.
El odio a Trump también se refleja en el estado de ánimo adverso que se vuelca en redes sociales. Si hoy tu vida es miserable, analiza primero en cuántas deudas te metiste —y en cuántas sigues metiéndote— anulando por completo cualquier posibilidad de ahorro o inversión futura.
Nos han mentido todo el tiempo. Los números están ahí. Se nos dijo que la política arancelaria de Trump arruinaría este país. Los datos dicen lo contrario.
Según el Departamento del Tesoro (antitrump, por cierto) y el Tax Policy Center, en 2025 se habrán recaudado alrededor de 250 000 millones de dólares en aranceles, y para 2026 se espera una cifra similar.
La previsión catastrófica difundida por muchos medios progresistas no se cumplió por una combinación de supuestos erróneos, intereses narrativos y mal análisis macroeconómico.
Confundieron “arancel” con “colapso automático del consumo”, asumiendo que el aumento de tarifas lo absorbería íntegramente el consumidor estadounidense, como si EE. UU. fuera una economía pequeña o dependiente.
Olvidaron que Estados Unidos posee una capacidad de consumo capaz de absorber cerca del 25 % de la producción global. Ni China puede darse ese lujo.
Pero, por más que se intente esclarecer estos aspectos, para muchos resultará imposible entenderlo. Usted seguirá evaluando la economía de EE. UU. según sus tarjetas de crédito y las deudas heredadas.
Ni siquiera le importará que el precio de la gasolina haya caído a mínimos históricos en 15 años. Y como muestra, basta leer los comentarios que aparecerán debajo de este post.
El problema no es Trump. El problema es que estamos entrando en un mundo muy distinto del que usted consume en TikTok. Y cuando lo entienda, ya será demasiado tarde.