miércoles, 29 de enero de 2014

LA DERROTA DEL CUBANO MIKE PÉREZ


Por Andrés Pascual

No comenté sobre las derrotas de Lucién Bute ni del cubano Mike Pérez; pese a que vi la cartelera, consideré meritorio callarme a decir algo intrascendente, en el caso de Bute, porque boxeó sin ánimo, sin interés, como quien le daba igual una cosa que otra... en el último round recuperó el instinto de boxeador, pero ya era tarde, ya había perdido el bout y no pudo noquear en tan poco tiempo.

Mike Pérez, a quien han tratado de vender como una sensación y que lució malísimo, pero lo justifican porque “no ha superado la tragedia de la pelea anterior”, en la que Magomed Abdusalamov concluyó en el hospital con serias lesiones cerebrales, no pega para la división completa:

http://www.diariolasamericas.com/deporte/boxeo/cubano-perez-no-supera-trauma.html

El caso es que Abdusalamov no ha muerto, por lo que la fatalidad no existe; está muy mal , pero, posiblemente, no fallezca por complicaciones a corto plazo

En la historia del boxeo muy pocos han perdido sus carreras por el cargo de conciencia que produjo una muerte por los golpes que propinaron.

En Cuba, Ultiminio lloró, dijo que no volvería a pelear cuando “Tigre Blanco", con una pre-lesión cerebral, se derrumbó y falleció a causa de los golpes previos que desencadenaron el derrame a efectos de los del matancero, la pelea fue un abuso del promotaje y de los apoderados del perdedor.

Después del velorio, donde se originaron para la prensa y la familia los lamentos del matancero, más una amenaza de retiro que obtuvo por respuesta de la madre del bravo gladiador caído “no fue tú culpa, tienes que seguir...” el ex campeón pluma continuó entrenando y boxeando, haciendo realidad la sentencia “el muerto al hoyo y el vivo al pollo”, después mató a Moore y la conga siguió igual.

Y es verdad que un boxeador que envíe a otro para el hospital no es culpable, porque actúa "en defensa propia", que fueron las palabras de Sugar Robinson ante un juez de Nueva York cuando mató a Jimmy Doyle por la faja welter, el 24 de junio de 1947, en Cleveland, tras noquearlo en el 8vo.

A Paret lo mató su manager, que le consiguió una pelea desigual contra Fullmer y cuando llegó al bout contra Griffith, estaba medio muerto para los trajines, con Emily se le reventó el cuágulo cerebral, pero ya estaba “maduro”.

El cubano Mike Pérez no pega, no tiene poder para decidir contra mastodontes capaces de soportar golpes de power-punch y seguir y el representante quiere una pelea contra Wladimir Klitschko, muy peligrosa, porque la diferencia en estatura y alcance es notable, pero, sobre todo, porque el ucraniano es mucho major que el camerunés Carlos Takam, que se río de la pegada del cubano y lo sometió castigándolo con rudeza, sobre todo durante los 5 asaltos fnales.

No creo que Pérez tenga secuelas por el nocao que mandó al hospital a Abdusalamov, lo que me parece es que no tiene la clase para empeños mayores a los que ha llegado, sobre todo, para coronarse campeón de una división en la que cualquiera pega más y lo supera en estatura, alcance y peso.

Si le consiguieran un bout por el campeonato contra el euro-oriental, debe tener cuidado, no vaya a recibir un nocao brutal que lo ponga en condición incómoda... en Fistiana nadie sabe.





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