LA RETORICA ANTISEMITA INCLUSO DE PSEUDO CONSERVAORES ESTÁ COBRANDO VICTIMAS.
Por Carlos Carballido Los hechos son testarudos. El aumento de la retórica antisemita y de la admiración hacia el nazismo está calando seria...
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Por Carlos Carballido
Los hechos son testarudos. El aumento de la retórica antisemita y de la admiración hacia el nazismo está calando seriamente a nivel global, pero también en el ámbito estadounidense. Lo ocurrido en Australia podría ser el comienzo de acciones más sanguinarias en el futuro, debido a la complicidad de gobiernos y políticos.
Figuras como Tucker Carlson, Candace Owens y Marjorie Taylor Greene han mantenido un silencio cómplice sobre la islamización global y en EE. UU., así como sobre la matanza de cristianos en Nigeria y otros países de mayoría islámica.
Todos ellos critican a Israel a más no poder mientras que Nick Fuentes habla abiertamente de admiración por Hitler, el complot judío y la negación del Holocausto. Y no lo ha dicho solo en redes: el propio Tucker Carlson le dio su plataforma para esas expresiones, sin siquiera cuestionarlas.
Y estamos viendo ya esas consecuencias: Dos terroristas yihadistas abrieron fuego con armas semiautomáticas contra una multitud que celebraba las festividades de Janucá en Bondi Beach, Australia, desatando el caos con al menos 15 muertos y decenas de heridos.
Los terroristas dispararon durante varios minutos, ( algunos reportes indican 20 minutos) creando un verdadero infierno, y solo entonces la policía australiana intervino decisivamente. Uno de los atacantes murió abatido por las fuerzas del orden, y el otro fue reducido por un ciudadano valiente que lo enfrentó por la espalda.
El problema va más allá. Desde que Australia reconoció formalmente al Estado de Palestina en septiembre de 2025, los actos antisemitas en Sídney han aumentado a niveles preocupantes. El gobierno de Israel había advertido al primer ministro Anthony Albanese de que actos como el ocurrido estaban en preparación, según informes de inteligencia israelíes. Como suele pasar, se consideró una exageración sionista.
De igual modo, las autoridades australianas hicieron caso omiso a un informe reciente del Consejo Ejecutivo del Judaísmo Australiano (ECAJ), que registró 1.654 incidentes antisemitas durante el período de 12 meses del 1 de octubre de 2024 al 30 de septiembre de 2025, aproximadamente tres veces el promedio anual de la década anterior al ataque del 7 de octubre de 2023 que desencadenó la guerra en Gaza.
Si esto ocurre en Australia —el país con las restricciones de armas más estrictas a nivel global, donde la autodefensa no es un motivo válido para adquirir un arma—, qué se podrá esperar en naciones como Estados Unidos, donde la población musulmana crece de manera significativa y donde el relato antisemita ha llegado incluso al Congreso.
Ahora saldrán a justificar, como siempre sucede. Israel es señalado como el genocida, pero cuando actos tan salvajes como este son cometidos por extremistas islámicos, nadie habla. Y no espere que lo hagan Carlson, Owens o Taylor Greene.
La combinación fatal de islamismo radical antijudío, globalismo y progresismo demócrata pasará una factura amarga que todos pagaremos. No es solo el antisemitismo: es también un ataque directo al cristianismo, que en Nigeria y otros países islámicos está siendo prácticamente aniquilado, sin que estas figuras digan una palabra al respecto.