jueves, 15 de octubre de 2020

ADEMÁS DE H.P. FIDEL CASTRO FUE UN ZAPINGO

 Por Esteban Fernández


La primera comemierdada grande que yo recuerdo, si la memoria no me falla, fue cuando  al egocéntrico se le ocurrió desecar la Ciénaga de Zapata. Aquello fue un desastre de gigantescas proporciones.

Por lo tanto, vamos hoy a olvidarnos,  por cinco minutos,  de los abusos, los crímenes, los paredones de fusilamientos, los encarcelamientos, las miles de atrocidades cometidas por el régimen, y del odio irracional por Cuba  - y por los cubanos- que precedió todo acto del tirano. Porque hoy les voy a hablar simplemente de los disparates del monstruo.

Ya ustedes saben que el primero de enero del año 59 Fidel Castro se adueñó de Cuba literalmente. Y al ser, y sentirse, el terrateniente y mayoral absoluto del país, comenzó a cometer imprudencias,  hacer  inventos,  a utilizar a nuestra nación como conejillo de Indias , hacer uso de cuanta barbaridad se le ocurría y dar riendas sueltas a su megalomanía. Hoy en día, todavía después de muerto, a eso le llaman en Cuba “Tía Tata cuenta cuentos”...

Castro al principio se montaba en un Jeep,  después en uno de aquellos Oldsmobiles negros que se robó, y al final en el Mercedes Benz blindado, rodeado de esbirros y de escoltas, y durante toda la trayectoria iba mirando a sus alrededores buscando cosas que cambiar, senderos y carreteras que desviar, canalladas que realizar  y ríos en donde edificar ridículas e innecesarias represas. 

Imitaba “planes quinquenales  chinos”, lanzaba a los campos a los tristemente célebres  “trabajadores voluntarios” y a macheteros improvisados  que no  habían visto una caña antes a no ser en las guaraperas. La zafra de los 10 millones fue la cagazón del siglo a pesar de la guataquería de los Van Van.

Nuestro país estaba en manos de un ególatra que actuaba “como que conocía de todo,  sin saber de nada”. Y los vecinos de las zonas urbanas lo escuchábamos hablar de temas agrícolas absurdos, del Sistema de Pastoreo Racional de André Voisin y del sistema de riego Microjet, y no teníamos ni la menor idea de que diablos hablaba el narcisista aquel.

“Ahora se va a sembrar pangola en toda Cuba”,  decía en un programa de “Ante la Prensa”. Y yo inocentemente le preguntaba a todos los que me encontraba en la calle: “¿Qué diablos es pangola, compadre?” Y pocos sabían de lo que hablaba el parlanchín y los guajiros asustados decían: "Eso no se puede sembrar ahí"....

 El domingo por la tarde los campesinos iban a pasear al parque de mi pueblo  y yo los acosaba con mil preguntas.  Se ponían muy serios y me decían:  “Lo único que te puedo informar es que las fincas de la zona se han llenado de gente de la capital, de interventores incompetentes que no saben ni un comino de lo que es un sembradío, y todos decían SON ORDENES DE FIDEL”.  

Como resultado, en mi pueblo, que era conocido como “La Huerta de Cuba”, desaparecieron como por encanto  hasta las papas, las coles, los mangos, las guayabas  y todo.

Un día,  el G2 se llevó presos a montones de  homosexuales a través de todo el pais.  INCREÍBLEMENTE A FIDEL CASTRO SE LE HABÍA METIDO EN LA CABEZA CONVERTIR EN "MACHOS ENTEROS" A LOS MARICONES.  Le traquetea.

Cuando  uno de ellos regresó al pueblo le pregunté: “Artemio ¿dónde estabas metido?" Y me   respondió:   “Muchacho,    mira   como tengo las manos llenas de ampollas,  estaba   ‘de cara al campo’,   me    dijeron que el Comandante sostiene que  sembrando eucaliptos se me quitaría la pajarería, me llevaron a un hospital con taquicardia y me enamoré de un enfermero”...

 ¿Se acuerdan de aquello de sembrar café Caturra en el “Cordón de La Habana?” Otra locura, otro fracaso, fue “La Campaña de Alfabetización”. Lean las cartas que llegan de Cuba para que vean el resultado. Aldo Rosado Tuero  le llama a todos esos disparates “las fideladas”...

Y hablaba de la creación del INRA,  de poner administradores de las cooperativas, de interventores, de traer los mejores toros de otros países para lograr ligarlos con vacas cubanas y que éstas dieran miles de litros de leche diarios, de hacer cruces de Holstein con Cebú. El acabose.

PARECIÓ ESTAR LOCAMENTE ENAMORADO DE UNA VACA y hasta quiso hacerle una clonación a la vaca Ubre Blanca, y mucho antes se le ocurrió la payasada de darles a los guajiros un papelucho que los acreditaba como propietarios de la tierra que cultivaban y que resultó ser un tremendo fraude colectivo.

Y hasta el último día en que cayó gravemente enfermo estuvo inventando salvajadas. La última barrabasada fue la de las ollas arroceras chinas,  que al final no sirvieron para absolutamente nada. Solamente unos dias antes de morir la cogió con alabar a la MORINGA y se dedicó a llenar a Punto Cero de Moringa. Y la gente decía: "¡Esto si le ronca la Moringa!"

Creo que la única ocurrencia que le salió bien fue lograr que un asno gobernara a Venezuela. Y el desenlace de la historia salta a la vista: nuestro país terminó destruido, empobrecido, sus habitantes desilusionados y  Cubazuela va por el mismo camino.

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